Deberíamos desintonizar definitivamente telecinco de nuestras teles y de nuestras vidas. Por cierto tuve la desgracia de conocer a MAR y es un ser despreciable.
Y decirle El Mundo que si critica a Bibiana abiertamente por sugerir la palabra Miembra para igualar los sexos, tildando la medida de gilipollez, no tilde igualmente de gilipollez lo de prohibir el anuncio de las Letras del Tesoro, sino que critique a la Aído por no haberlo prohibido antes. Es decir, estoy seguro de que si en vez de ser el PP el que dice que el anuncio es sexista, la denuncia hubiera salido de la Aído, tendríamos Puri para rato. Y me temo que aún así lo vamos a tener. Pero miren el anuncio.
Cierto es que llevo perdido meses ni sé cuántos- intentando salir siempre, consiguiéndolo a veces- pero eso no me da excusa para tener este blog parado desde junio, al menos si mis amigos me siguen manteniendo los enlaces. Me parece lo justo. Y han pasado cosas en el mundo, vaya si han pasado: estamos al borde del caos, el verano pasó, con cosas muy buenas y cosas no tan buenas, y ya estamos en otoño. Cojones, en otoño. Pues mira, me he dado cuenta de que me gusta el otoño. Por cierto algún día si tengo tiempo y ganas hablaré del cada vez más escaso uso del "de que", por no caer en el dequeísmo, cayendo así en justamente lo contrario.
El otoño temprano de septiembre y principios de octubre transmite algo de serenidad, una vuelta a la normalidad que, sinceramente, agradezco. Y la lluvia: bendita lluvia que golpea los cristales. Otra cosa será el otoño medio, noviembre, y el invierno. Todo se andará.
Ando enfrascado sin estarlo, como el amigo cuervo, en unas oposiciones para conseguir plaza en mi actual trabajo, en la Administración Pública. De una cosa me he dado cuenta en la vida en este último año: no hay cosa peor que estar y no estar a la vez, de querer y no querer a la vez, de estar en la mitad mirando sin hacer. El no hacer por miedo a perder no tiene ningún sentido; quedarse mirando esperando a no perder es peor que perder en sí mismo. Intentar y perder es mejor que mirar y no ganar. Todo esto que me pasa con las oposiciones me pasa a veces con mi vida, a veces me quedo mirando esperando a que las cosas pasen, sin más, sin darme cuenta de que hay que subirse al escenario de una vez. Supongo que todo se resume en algo tan sencillo como encontrar el camino.
Tras estas profundas reflexiones de este post cercano al tan denostado género de autoayuda, diré que soy consciente de la ínfima calidad del mismo,e incluso me atrevería a decir que de su escaso interés, pero poniendo en práctica lo anteriormente dicho, la mejor manera de empezar a retomar cosas es empezar a hacerlas.
Estas reflexiones, amigos, pueden aplicarse a la vida en general: oposiciones, amigos, al fútbol, e incluso a las mujeres. No pueden aplicarse a otras partes de la vida como a las artes plásticas o al cine.
(Me he perdido, de Nacho Vegas y Christina Rosenvinge).
De las letras más chulas de amor/desamor que he escuchado últimamente. Lucho en mi vida últimamente para no acabar perdido, la peor sensación de todas, y creo que lo voy consiguiendo.
Lo intenté por tercera vez, me enfundé en mi traje beige, miré hacia el suelo y me santigüé, te encontré entre los escombros. Y aún quedaba un muro en pié, te vi apoyada en él y creo que lo hacías para no perder la fe, el Cristo en la pared se encogió de hombros.
Y tú con tu voz, esa voz y tu pálida piel, con tu brillo en tu pelo de trigo, con ese otro brillo que imagino tras tu abrigo. Pasaste estos últimos inviernos al calor de un infierno construido en el amor para acabar en demolición. Me dices ahora ya estás advertido, no te fíes de un animal mal herido ¿Y qué te iba diciendo yo? Me he perdido.
Lo intenté siete veces más, quería ver lo que hay detrás de tu imperturbabilidad y abrir tu puerta de cuarenta y tres candados. Te adiviné en tu balcón silbando una larguísima canción, pensando es esto lo correcto o no, así que hice chas y aparecí a tu lado. Lo sabes, ahora ya estás advertido, no te fíes de un animal mal herido, y yo, descuida, le mentí, soy un experto cazador ¿Lo has visto? Es mi mundo derruido, lo que hoy es puro mañana está podrido ¿y qué te iba diciendo yo? Me he perdido.
Mátame si ya no te soy de utilidad, mátame tras leer el mensaje, pero ahora me desnudaré sin quitarme el traje. Lo he visto este mundo al derrumbarse, que lo natural es odiarse me dijiste, he de reconocer con cierta convicción y entonces entonaste dulces gritos. Comenzó el más viejo de los ritos. Fuiste tú, fui yo, sencillamente fue algo superior. Y añadiste, si lo hacemos tonto mío pues hagámoslo como es debido ¿Cómo es eso? pregunté, y tú me dijiste, justamente así no, y paraste, me lo tengo prohibido. Y yo protesté empapado y más que aturdido, y ahora sí que si que yo me he perdido. Que ahora sí que si que sé que me he perdido, porque sólo es pensar en ti y acabar perdido. Porque sólo con pensar en ti me pongo perdido.
Marte siempre sonó muy lejano. A películas de los 50 y a amenazas comunistas. A pelis de serie B y a historias infantiles. Ya tenemos que imaginar un poco menos: así suena la nave Phoenix aterrizando. Los efectos de sonido parecen salidos directamente de una canción de Jean Michel Jarre...
Escuchando el nuevo disco de Ellos, me he acordado de la canción de Astrud He Vuelto, y he vuelto. Es bastante vergonzoso el tema He vuelto de Guille Mostaza, nunca le llegará a Manolo Martínez ni a la suela de los zapatos. No obstante, el disco de Ellos está bien, no sé si por haberse hecho esperar tanto, pero está bien. El caso es que no voy a escribir sobre el disco de Ellos porque me da pereza y porque no trabajo en el RDL.
Los que me conocen, y solo los que me conocen leen esto, saben que están siendo semanas duras y por eso y por otras cosas esto estaba paralizado. Te quiero padre. Está bien quedarse en casa un viernes lluvioso ordenando papeles, separando papeles de hacienda, de retenciones, del alquiler y recibos, del trabajo y de los bancos, cada uno por su lado. Yo qué sé, a mí me ordena la cabeza.
Tengo últimanente ganas de hacer muchas cosas, es extraño, pero todo esto por un lado me está haciendo polvo pero por otro me está dando vida. I put my whiskey into my whiskey, cantan ahora los Felice Brothers. Son un grupo country, ahora me encanta el folk americano.
En la tele ponen el colapso de la justicia. Miles de expedientes que se amontonan en carpetas descoloridas. Mucho que hablar sobre la Administración. Te crees que es un ente infalible hasta que trabajas en ella.
Se me acabó la inspiración. Voy a seguir escuchando country. Ves qué bien.
Grande Señor Chinarro, gran canción primaveral (del disco anterior El Mundo Según). Acaba de sacar disco, el décimo, Ronroneando. Parece que la primavera, está vez sí, ya llegó.
Me precipité en el anterior post al decir que el Valencia resurgía. De resurgir nada: las cosas siguen como estaban. Ganar el Madrid y al Barcelona fue más cuestión de suerte y de dos noches inspiradas de Hildebrand que de otra cosa. Como cuando un equipo pequeño tiene su día y tumba a un grande. En fin. Koeman vete ya,por favor, o jugaremos en segunda el año que viene.